Apagones que reúnen a todo un barrio, vecinos que comparten lo poco que tienen, un calor sofocante, colas que parecen no terminar nunca y un ingenio capaz de encontrar soluciones para todo. Partiendo de sus propios recuerdos, Maialen R. Bárcena reconstruye la Cuba en la que creció: una isla compleja, contradictoria y llena de vida, donde, pese a las dificultades, la alegría siempre termina abriéndose paso.
Pero mientras las calles de La Habana bullen, en casa hay historias que permanecen a medias. Secretos, ausencias y silencios acompañan a una niña que aprende a convivir con preguntas sin respuesta. Una mirada tan inocente como lúcida capta la extrañeza de crecer sintiéndose de un lugar mientras una parte de su historia pertenece a otro, lejano y apenas conocido.
Escrito con una voz cercana y honesta, este libro es un viaje a la memoria de una infancia marcada por la amistad, la supervivencia compartida, el juego, el humor y la búsqueda de las propias raíces. Un intento de poner palabras a aquello que un día habrá que explicar.