Esta es una historia de aprendizaje colectivo disfrazada de relato personal, si es que tal cosa existe. ¿Qué pasa cuando los discursos de la interdependencia nos atrapan con su práctica y somos nosotras quienes necesitamos ayuda? ¿Cómo ama y desea un cuerpo dolorido? ¿Es posible abordar desde el humor y el absurdo nuestros miedos y las violencias estructurales que nos afectan? Si algo he aprendido con los años es que el único lugar donde hallo algunas respuestas a todo esto es en mi entorno más cercano, en la sabiduría popular que me regalan las personas a quienes quiero y, sobre todo, en sus cuidados hechos práctica. Este es un cuaderno de vulnerabilidad compartida —imperfecto e inacabado— que se narra en gerundio. Tú puedes completar los espacios en blanco con tus dudas, tus anhelos y tus ilusiones. Si te he amado, me has amado o nos hemos amado, espero que nos acordemos, recordemos, evoquemos y rememoremos. Con todas sus acepciones y con los engaños más amables que la memoria quiera regalarnos.